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By Maria Jose Cano Flores in Uncategorized

Intervención de 1989

En la década de los ochenta, ante el evidente grado de deterioro alcanzado por la fachada de la Universidad de Valladolid, la Consejería de Cultura y Bienestar Social decide acometer las obras de restauración de la misma. El proyecto será elaborado desde la Dirección General de Patrimonio y Promoción Cultural por el arquitecto Don Pío García-Escudero Márquez en 1988 y las obras se llevarán a cabo por la Empresa restauradora PROART S.A. entre julio y diciembre de 1989.

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Vista de la fachada antes de la restauración

PROCESO DE RESTAURACIÓN
La memoria final del proyecto describe el proceso de restauración ejecutado, identificando las técnicas y los materiales empleados, de forma que 25 años después podemos evaluar su comportamiento ante el paso del tiempo y ante la exposición, en gran parte, a los mismos agentes lesivos.

Restitución con soporte de fibra de vidrio y mortero de resina

Restitución con soporte de fibra de vidrio y
mortero de resina

Limpieza de la fachada:

La limpieza de la superficie pétrea en general se realizó por medio de agua nebulizada, añadiendo tricloroetileno en disolución con agua en los casos más resistentes. Y en casos aún más extremos, como oquedades en escudos y relieves de capiteles, se extrajo la suciedad mediante apósitos de pasta de celulosa. En el zócalo, en el que se encontraron capas sobre capas de carteles pegados, pinturas y productos antigrafitis, hubo que utilizar espátulas y disolventes.

Inyección de juntas entre sillares para evitar infiltración de agua

Inyección de juntas entre sillares para evitar
infiltración de agua

Rejuntado y sellado de fisuras:
Las juntas de los sillares, se sellaron inyectando mortero de formulación epoxi, con objeto de evitar la entrada del agua de lluvia y su posterior congelación. La excesiva dureza de este material se confirma en la actualizad planteándose su compatibilidad con la necesaria elasticidad de la fábrica, y la transpirabilidad del conjunto. También se inyectaron las fisuras y grietas con resinas epoxídicas ligeramente tixotrópicas.

Reposiciones y reproducciones:
En toda la superficie de la fachada se repusieron fracciones rotas o desaparecidas, sobre todo en peanas, ménsulas, repisas, cornisas, canecillos, pilastras, etc. Algunas de estas piezas son fácilmente distinguibles hoy en día debido a su diferente tonalidad y envejecimiento, así como al proceso de retracción sufrido, sin embargo otras permanecen perfectamente camuflados en el conjunto. El proceso seguido fue el modelado “in situ”, con mortero de formulación isoftálica con carga de arena procedente de la misma piedra y sobre cama de fibra de vidrio. En los casos de faltas de cierta envergadura se realizaron reproducciones mediante moldes de silicona, que posteriormente fueron anclados con varillas de fibra de vidrio y resinas epoxídicas. Ante el grado de deterioro irreversible alcanzado por un número determinado de balaustres y gárgolas, incluso la ausencia de algunos de ellos, se procedió a su reposición mediante reproducciones. Las piedras de talla singular como las estatuas, capiteles, florones, escudos y relieves, no se completaron atendiendo al respeto de la escultura. En cuanto a los dos leones que coronaban los fueros universitarios en el atrio que habían sido destrozados recientemente, se optó por trasladar al lugar de los dañados los situados más próximos a la fachada, siendo éstos sustituidos por dos reproducciones de los originales.

Pináculo superior. Estado inicial antes del modelado con mortero de resina y carga de piedra

Pináculo superior. Estado inicial antes de modelado con mortero de resina y carga de piedra

Pináculo superior. Estado final tras modelado con mortero de resina y carga de piedra

Pináculo superior. Estado final tras modelado
con mortero de resina y carga de piedra

 

Impermeabilización y patinado:
Finalmente se hidrofugó mediante silanos oligoméricos toda la superficie, y se impermeabilizaron las caras superiores de cornisas con fibra de vidrio y resina poliestérica. Es precisamente en estas zonas, donde hoy se comprueba que la colonización biológica se asienta de forma más profusa. Para el tratamiento de envejecimiento y homogenización se utilizaron tierras naturales.

CONTAMINACIÓN ALARMANTE
El proyecto, analiza los factores que alteran la piedra caliza destacando la contaminación atmosférica como el más importante dado sus “proporciones alarmantes” proveniente fundamentalmente del tráfico rodado y de las calefacciones de carbón. Otras lesiones diagnosticadas, fueron las generadas por la utilización de grapas y soportes de hierro, morteros o retacados inadecuados, pintadas y productos antipintadas, así como la pérdida de los morteros de junta.

Efectos de heladicidad y la contaminación. Perdida de costra, agrietamiento generalizados, musgos y líquenes en la superficie

Efectos de heladicidad y la contaminación. Perdida de costra, agrietamiento generalizados, musgos y líquenes en la superficie

Efectos de heladicidad y la contaminación. Perdida de costra, agrietamiento generalizados, musgos y líquenes en la superficie

Efectos de heladicidad y la contaminación. Perdida de costra, agrietamiento generalizados, musgos y líquenes en la superficie

 

 

 

 

 

 

COMPROBACIÓN DEL ALCANCE DE LA SITUACIÓN
Una vez montado el andamiaje que ocultó la fachada tras el trampantojo diseñando por Manuel Sierra, se pudo comprobar el verdadero alcance de la situación: Llamó la atención en primer lugar la peligrosidad por fractura de los elementos ornamentales de la coronación, pináculo superior, florones y estatuaria, con peligro de desprendimiento; y en segundo lugar la gran cantidad de suciedad acumulada y la gruesa capa de costra negra. La pérdida de esta costra, la cristalización de sales infiltradas, y la combinación con la heladicidad, había provocado la pérdida de piezas en las zonas más expuestas como gárgolas, balaustradas, etc.

Trampantojo diseñado por Manuel Sierra

Trampantojo diseñado por Manuel Sierra

Tras la comprobación in situ en fase del estudio patológico de 2013 de la grandísima cantidad de reposiciones existentes en toda la fachada, se concluye por un lado en la situación realmente alarmante del deterioro en la que se encontraba la fachada en 1988 tanto desde el punto de vista patrimonial como de la seguridad para los viandantes. La obra de 1989, supuso una verdadera recuperación del esplendor perdido de esta gran obra del barroco civil español, destacando el rigor de la labor de moldeado in situ y de reproducción de cantería que ha permitido su lectura de conjunto y disfrute hasta la actualidad.

Imagen de La Astrología durante el proceso de restauración

Imagen de La Astrología durante el proceso de restauración

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