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Fachada Histórica de la Universidad de Valladolid

Objetivos y criterios generales de la intervención

OBJETIVOS DE LA INTERVENCIÓN
Los objetivos de esta intervención están encaminados a:
1.- Frenar los daños y causas de deterioro, con los trabajos de restauración.
2.- Recuperar la integridad física material, mediante la fijación y consolidación de los materiales.
3.- Recuperar la unidad potencial y la calidad estética del conjunto arquitectónico sin ocultar las huellas del paso del tiempo.

CRITERIOS GENERALES DE INTERVENCIÓN
La intervención de restauración estará en cuanto a criterio y materiales, conforme a la normativa establecida internacionalmente y expuesta en las diversas cartas de restauro publicadas y en la revisión realizada por el Instituto del Patrimonio Cultural de España (I.P.C.E) de “Criterios de intervención en materiales pétreos. Revisión 2013”.

Además tendrá en cuenta sobre todo los criterios conservativos devolviendo en lo posible al conjunto el esplendor que presentara en el momento de su construcción y se mantendrán y respetarán las intervenciones históricas que no perjudiquen la estabilidad del conjunto de la obra.

El proceso de actuación deberá ser a su vez una herramienta didáctica que, a través de un discurso divulgativo, facilite la compresión y asimilación por parte de la sociedad, favoreciendo así la accesibilidad al Patrimonio Cultural.

Se emplearán materiales de eficacia y calidad demostrada que aseguren su permanencia en el tiempo. Siempre se tenderá a la mínima intervención y las soluciones que se adopten estarán encaminadas a favorecer el mantenimiento y la conservación preventiva.

Además se deberán completar los estudios de laboratorio bajo la supervisión de la Dirección Facultativa tanto en lo referente al estudio de la técnica de ejecución como a la caracterización de materiales propios de la obra y ajenos, que pudieran estar produciendo daños.

Todos los tratamientos propuestos, se deberán revisar antes de su ejecución en obra, en las zonas que se han dejado como banco de pruebas.

Estos trabajos, deberán acompañarse de un plan de mantenimiento, en el que se establecerán las posibles zonas de riesgo, los parámetros a seguir para la correcta conservación del monumento y las actuaciones de vigilancia e intervenciones mínimas que se estimen necesarias.